Cáncer

Antibióticos para tratar el cáncer

Por febrero 13, 2019 No hay comentarios
Antibióticos para tratar el cáncer

Los antibióticos, esos compuestos dirigidos a acabar con las bacterias, han demostrado ser eficaces, en combinación con otros fármacos, para disminuir el crecimiento de un tumor de mama muy agresivo, el triple negativo. ¿Cómo es posible? ¿Los antibióticos podrían ayudar en la lucha contra el cáncer? ¿Es útil para otros tipos tumorales?

Empezaremos por los antibióticos, que tal y como
su nombre indica, son sustancias anti-vida, concretamente anti-bacterias. Su
misión es atacar a estos microorganismos, ya sea frenando su crecimiento o
matando directamente a estas pequeñas células patógenas. En el primer caso,
hablaríamos de antibióticos bacteriostáticos, y en el segundo, de antibióticos
bactericidas.

¿En qué tipo de cáncer han demostrado ser eficaces?

En el cáncer de mama triple negativo, subtipo tumoral muy agresivo, para el cual aún no existen tratamientos específicos, y del que ya os hable en otro post http://www.mariairanzobiotec.com/cancer-mama-triple-negativo-frenar-metastasis/.

Sin embargo, los antibióticos no han resultado eficaces en la totalidad de este tumor, sino en una subpoblación tumoral de la que nunca os he hablado: las células madre del cáncer. Como ya sabemos las células madre se caracterizan por ser inmortales (se multiplican indefinidamente dando células idénticas a ellas mismas), y son capaces de diferenciarse a distintos tipos celulares (http://www.mariairanzobiotec.com/celulas-madre-aplicaciones-mas-sorprendentes/).

Las células madre del cáncer tienen estas mismas
propiedades pero además, son las encargadas de la proliferación del tumor y de
la metástasis. Esto es así, ya que una sola célula madre del cáncer tiene la
capacidad de generar un tumor al ser inyectada en otro animal sano, o en otra
localización cuando se produce la metástasis.

Además de las células madre del cáncer, estos
fármacos también han demostrado su eficacia en las células cancerígenas que son
resistentes a la quimioterapia (http://www.mariairanzobiotec.com/quimioterapia-no-siempre-funciona/),
entre las que se encuentran también estas células madre del cáncer.

Pero, ¿qué tienen en común ambos tipos celulares?

A parte de la resistencia a los tratamientos antitumorales convencionales como la quimio, la gran dependencia de las mitocondrias. Las mitocondrias son la maquinaria energética del cualquier célula, sea humana, animal o de una bacteria. Estas se encargan de transformar el “alimento” de la célula en energía para realizar todas las funciones que estas requieren para vivir.

Las células tumorales, si lo pensamos, se deben
adaptar el incrementado ritmo de crecimiento del tumor y para ello realizan
ciertos cambios en su metabolismo. Pero si hablamos de células madre o células resistentes
a la quimio la necesidad de alterar el funcionamiento de las mitocondrias para sobrevivir
a condiciones tan especiales resulta vital. ¿Qué pasaría entonces si se utiliza
un antibiótico dirigido contra estos motores celulares? Que la capacidad para
generar energía y por tanto, para realizar las funciones celulares, sería
insuficiente y el crecimiento se frenaría.

El grupo de investigadores, dirigidos por Matilde
E. Lleonart, del Instituto de investigación Vall d’Hebron (VHIR) comprobaron
que el Linezolid, un antibiótico bactericida dirigido contra la mitocondria y capaz
de alterar su funcionamiento, reducía el crecimiento de las células madre del cáncer
y de las quimioresistentes de tumores triple negativos de mama. Además,
comprobaron que este antibiótico, en combinación con inhibidores de la
autofagia, proceso por el que las células eliminan las mitocondrias y otros componentes
defectuosos para sustituirlos por otros nuevos, aumentaba el efecto.

¿Qué supone esto?

Que la administración de
inhibidores de la autofagia con este, y puede que otros, antibióticos
similares, puede promover la eliminación de las células quimioresistentes, las
implicadas precisamente en la reaparición del cáncer por ser insensibles a la
quimio y otros tratamientos. Ambas estrategias, combinadas con terapias clásicas
como la quimio, podrían ser la próxima estrategia a seguir, no solo en el tratamiento
de este tipo tumoral, si no puede que de otros muchos.

¿De momento?

Esperar. La aprobación de un fármaco
para uso humano puede suponer hasta 15 años de investigación, ya que los resultados
que se obtienen in vitro con células tumorales, no tienen por que ser
reproducibles ni en modelos animales, ni en los posteriores ensayos clínicos,
llevados a cabo ya en humanos.

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ponerte en contacto a través de maria@mariairanzobiotec.com para más dudas.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Etna Abad, Yoelsis García-Mayea, Cristina Mir, David Sebastian, Antonio Zorzano, David Potesil, Zbynek Zdrahal, Alex Lyakhovich  and Matilde Lleonart. (2018). Common metabolic pathways implicated in resistance to chemotherapy point to a key mitochondrial role in breast cancer. Molecular & Cellular Proteomics. https://doi.org/10.1074/mcp.RA118.001102

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